Bajo el pequeño puente
De madera, alambre y totora
Jamás corrió un hilillo de agua.
Fabricaba barcos de papel
Y la sequedad de aquella tierra
Se convirtió en el camposanto
De mis sueños infantiles
Cada vez más naves acurrucadas
Me hacían sentir dichoso
Como si fuera un magnate
Veía mi riqueza crecer.
Cierto día un friolento vago
Halló mi tesoro
¡Quemó mis barcos y el puente!
Cenizas mis sueños
Hoy todos laten en mis sienes.
sábado, 21 de noviembre de 2009
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