martes, 22 de diciembre de 2009

“ Los poetas borrachos “

Cuatro son los poetas

Que beben en un bar

Sentados en un rincón

Entre el humo y el barullo

Hablan,

Comen tibios perniles

Grosas sopaipillas

Caldúas empanadas.

En medio de la bruma

Del tabaco

Entre mesas vacías

Y moribundas botellas

Los vasos vuelan

De mano en mano

Chorreando

Los mostos tan dudosos

Pero qué importa, la noche

Es joven

Y debe disfrutarse.

Los cuatro poetas eufóricos

Atendidos por bella dama

Dos damajuanas piden

No los pille la crisis

Y con ganas se queden

De saborear la velada

Esa es la idea

Hablar del mundo y sus vicios

Otear hermosas mujeres

Cigarras noctámbulas

Y cuando el cerebro babosee

Inflar el pecho más que ganso en celo

Para definir quien es más seco

Para los versos libres o atrapados

Llevándose de premio esta noche

Hablar más que locutor demente.

Cuatro somos los poetas

Que de aquí no se mueven,

Esta noche es nuestra

Hasta que los gallos tarareen.

Esta señorita buena moza

Será nuestra bella musa.

Señores ególatras, perdón

Quise decir poetas

Nadie se va a oponer

Si gastan sus buenos pesos

Para mí será menester

Servir todos los vasos

Y si quieren casarse me caso

O mejor reparto mis besos

Pero no los regalo, los vendo

Son baratos, pero sabrosos

Y vamos libando, libando

Que de esta vida no hay otra

No haber sido la creación reversa

Que la muerte fuera más corta

Y una eternidad la vida

Si nacimos pa´vivir

No pa´morirnos

Quién habrá sido el fulanito

Que nos acortó el camino?

Brindo por eso!

Puchas que le salió bonito

Ahora sírvanos tinto y del otro

No se olvide que aquí los poetas

Somos nosotros

Traiga sánguches de chunchules

Y guatitas

Que han de llorar por nosotros un día

Los ojos azules que amamos

Y que con el tiempo abandonamos

Por culpa de nuestras crías.

¡Chile país de poetas y terremotos

Afirmen la mesa

Que no puedo escribir con tanto

Movimiento telúrico!

Compadrito, si agacharse no le importa

Se dará cuenta que esta mesa

Tiene una pata más corta,

Eso se arregla con una tapa

Póngala donde corresponde

Y se ajustan las cuatro patas.

Puchas que es diablo y refinado

¿Aprendió a escribir en un barco?

Mire que lo hallo navega´o.

A mí me extraña su pereza

No había conocío a un roto

Que le ganara una mesa.

Yo les avisé cuando iniciamos la fiesta

¡Es coja, la mesa es coja!

Y ustedes eligieron esta

Ahora apechuguemos.

No me hagan más caso

M´hijita sirva llenos los vasos

Y tráigase unos nuevos

Que ya quebramos cuatro

Con tanto zangoloteo.

Ustedes ya han hablado mucho

Sepan que yo más que decir escucho

Pero ahora me explayo,

Una mesa deficiente

No es suficiente

Para que yo pueda rendirme

Si de escribir se trata

Aquí y en la quebrá del ají

Lleno hojas y en lo posible

También rayo murallas

Me crié en el campo

En medio de ríos y sauces

Cuando aprendí a escribir

Me dio por la poesía

Escribía todos los días

Trabajando de sol a sol

Con el cuero curtío

Soñaba con otros mundos

Mejores, menos sufríos.

Junto a la Rosalba

Buena yegua de tiro

Tierra ajena araba

Con mis pies llenos de ella

En cada recodo escribía mis versos,

Apoyado en el lomo

O en la dura herramienta

Germinaban mis poemas.

El que se queja por una mesa que baila

Ha de ser muy finito

Hijito de mamá

O mariconcito…

¡Epale, colega !

El discurso insano

Sólo malgasta saliva

Mejor será que nos cuente

En qué se basa su semilla.

Yo me fijo en las libélulas

Mal llamadas matapiojos

También en las lechugas

Los tomates, los porotos

En las hortensias

Con sus flores variadas,

Los líquenes

Los aromos

La tierra usurpada

En la fuerza de los ríos

La tristeza de la lluvia

En las noches sin luna

En el día y sus colores

En las lomas, los gavilanes

El año, sus estaciones

En los perros, las gallinas

Los zancudos, los gorriones

En las bandadas de golondrinas

Las mujeres y los peones

¡Yo soy puro campo!

Cuando estire la pata

Que mi cajón sea de araucaria

Pa´irme oliendo los pinos

En medio de la oscuridad

Por senderos de troncos secos

Que conducen al más allá

Ahora sírvanme una caña de vino blanco

Que el tinto me está mareando.

Ya se puso trágico

¡Si parecen poetas pobres!

Lo que es yo, no sé qué hago aquí

Creo que soy distinto

Por el mundo de las diferencias

A usted le pregunto

Dónde aprendió a escribir

Si es que no lo apresuro…

Si mi respuesta usted busca

Señor con pinta de poeta

Le digo que una mesa coja

No me molesta

Yo tengo la vasta experiencia

De haber escrito en una carreta.

Por caminos de tierra

Con montículos y piedras

Con el vaivén de dos ruedas

Que parecían ser cuadradas

En cada salto me fluía

Un poema de rima compleja.

En medio de cerros y volcanes

Mi padre tiraba del yugo

Iba escribiendo mis versos

Siendo el mal camino

Mi verdugo.

Una pata coja para mí no es na.

Con una tapita la reparo

Cual carpintero de caminos

No se me escapa ni un suspiro

Yo lo atrapo, yo me inspiro.

Aunque el camino sea largo

Con sus recodos y badenes

Yo escribo en una carreta

Tirada por yunta de bueyes.

Y usted que se ve tan especial

Qué nos puede contar?

A pesar de mi juventud

También poseo vasta experiencia

Recuerdan que antiguamente

Sólo se viajaba en tren,

Locomotoras celosas

A carbón o madera

Se fue todo a la hoguera

Y murió Ferrocarriles

Los ancianos poetas

También murieron

Yo soy un caso nuevo

Debido al desarrollo de la aviación

Los costos se han hecho democráticos

Aprovechando mis viáticos

He visitado muchos países

México, Estambul, Londres

Buenos Aires,

Portugal y también Pomaire.

Permítanme detenerme en París

De donde vengo llegando

Invitado por Marceau,

Un famoso poeta del Mudismo

Para participar en cierta feria

Mundial del Libro.

Todo esto bajo la enorme torre Eiffel.

Sabían ustedes que el mismo señor

Que inventó dicha torre

Levantó en Santiago

Un memorable galpón?

Este ingeniero cuyo apellido, eh…

No recuerdo

Fue una especie de poeta

El escribía con fierros

Eso hace una diferencia.

Se llamaba, ah… ya me acordaré.

He escrito algunos libros

Sólo de eso vivo

Y los presenté en la exposición

De este país de Europa.

Han de saber que no vendí ninguno

Para devolverme

Tuve que vender mi ropa.

Así somos los artistas

Grandes ante el fracaso

Nada de esto me apena

Escribo con alegría

Esa es mi poesía… digo

Filosofía.

Ahora me acordé

El apellido de tan magnánimo constructor

De la torre Eiffel es…

Su nombre hacia mi lengua corre

Ustedes han de conocerlo

El gran arquitecto… Latorre,

Impulsor de enormes eiffeles.

Perdonen este lapsus

Mi memoria es delicada

El olor de esta picada

Me ha afectado bastante

Ahora sírvanme un trago

Ojalá sea whisky

Para borrar de mis senos

Tanto aire picante

De este lugar tan triste.

Permítanme una palabrita

Que quiero hablarles bien claro

Ustedes poetas machistas

Creo se han olvidado

Que no todo es masculino

En este mundo tan injusto

Sepan que nosotras

La parte femenina

Aportamos con nuestro grano

Dando mucha sal a la vida

Y no se crean el cuento,

Que nadie de la verdad es dueño

Como ustedes viven en las nubes

Voy a bajarlos de sus sueños.

Se ufanan de ser perfectos

En el ámbito del arte

Ahora les alumbro la ceguera

Hablando claro de mi parte

En la poesía, la prosa

La novela

Ustedes pueden decir mucho

Pero yo les doy escuela

Si apenas pueden escribir

Porque la mesa se menea

Díganme qué van hacer

Cuando tengan que ir a la pelea?

Sin embargo, me quito el sombrero

Por este joven que sobre su yegua

Escribe poemas

También por el hombre

Que se inspira

Arriba de una carreta.

Del señor que pasa volando

No lo envidio

Volar a mí me aterra

Honestamente le pido

Que ponga los pies en la tierra.

No por mucho viajar se llega más lejos

Como dicta la realidad

El hombre que vive sano

Igual se muere de viejo,

Es cosa de apreciar.

En esta cantina del averno

No son los únicos poetas

Aunque les duela el alma

Tienen que saberlo…

Poeta también soy yo

Vuestra humilde servidora

Bajo este delantal

Que baña mis curvas matadoras

Tengo trabajando un corazón

Y más arriba un cerebro

Para ordenar mis pensamientos

Les mostraré mi humilde letra

Y vayan cerrando la boca

Que se les va a llenar de moscas.

Se lamentan escribiendo

Sobre sus pesares

No me hagan reír

Que a mí me sobran los males.

Trabajo toda la noche

Entonces, cuándo escribo?

En todo momento

Cuando sirvo los vasos

Cuando lavo este vestido

Cuando amamanto a mi hijo

Mi ángel recién nacido.

Reúno el aceite y el vinagre

Hago pan con tibia masa

Lavo copas y platos

Con mis manos en lavaza.

Nací con la rima en el habla

Me acusa el sonsonete

Cuando estaba pariendo

Yo leía a Benedetti

No me vengan con filete

Si no tienen pelado el lomo

A los poetas como ustedes

Con limón y sal los como.

¡Bravo, bravo..!

A esta señora la aplaudo

Al lado suyo, usted lo dice

Somos simples lobos aullando

Estoy impresionado

Aunque se mueva mi mesa

Ahora señores les pido, háganme un favor

Pónganla en cuatro patas

Para mí será un honor.

No me miren con esa cara

Les hablo de la mesa

Alguien la volcó

¿Por qué no la enderezan?

Como soy el menos hablado

Les voy a explicar

En vez de decir cosas

Me he dedicado a tomar

Sepan que soy poeta

De la tierra y el agua

Me crié en las carboníferas del norte

Y en el mar salado

De Rancagua. Ciudad de batallas

Y desastres

Allí me compro la ropa

A medida me la hacen.

Si la geografía no me falla

¡Utas! Que queda lejos la playa.

Siento la lengua floja

Mejor duermo apoyado

En esta mesa coja.

(Los cuatro poetas borrachos

No se sostienen en pie

La señora que los atiende

Los trata como a críos

Ya se quisieran esta madre

Qué mujer con tanto brío.

Se han percatado de algo

Poetas citadinos?

Por un lado la cordillera

Por el otro el amplio océano

Apreciamos los blancos montes

Mas, dónde la brisa

Que respiran los marinos?

Cuatro poetas mareados

Se encaminan rumbo al mar

Cuatro poetas sedientos

Que no quieren beber más

Los poetas inexpertos

Ya han llegado a puerto

Danzando en suave arena

Se recuerdan de Gabriela,

Del mar y sus sabores

Del jurel y el pejerrey

Van cantando van cantando

Imitando a Neftalí…

Pasa una gaviota

Surcando el nuevo cielo

Desnudos en la arena

Se entregan al grato sueño.

Más tarde despertarán

En oscura comisaría.

Una hermosa mujer

De traje gastado

Acaba de pagar la fianza

A cuatro poetas borrachos.

Luis Pavez / 29-5-09

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