Cuatro son los poetas
Que beben en un bar
Sentados en un rincón
Entre el humo y el barullo
Hablan,
Comen tibios perniles
Grosas sopaipillas
Caldúas empanadas.
En medio de la bruma
Del tabaco
Entre mesas vacías
Y moribundas botellas
Los vasos vuelan
De mano en mano
Chorreando
Los mostos tan dudosos
Pero qué importa, la noche
Es joven
Y debe disfrutarse.
Los cuatro poetas eufóricos
Atendidos por bella dama
Dos damajuanas piden
No los pille la crisis
Y con ganas se queden
De saborear la velada
Esa es la idea
Hablar del mundo y sus vicios
Otear hermosas mujeres
Cigarras noctámbulas
Y cuando el cerebro babosee
Inflar el pecho más que ganso en celo
Para definir quien es más seco
Para los versos libres o atrapados
Llevándose de premio esta noche
Hablar más que locutor demente.
Cuatro somos los poetas
Que de aquí no se mueven,
Esta noche es nuestra
Hasta que los gallos tarareen.
Esta señorita buena moza
Será nuestra bella musa.
Señores ególatras, perdón
Quise decir poetas
Nadie se va a oponer
Si gastan sus buenos pesos
Para mí será menester
Servir todos los vasos
Y si quieren casarse me caso
O mejor reparto mis besos
Pero no los regalo, los vendo
Son baratos, pero sabrosos
Y vamos libando, libando
Que de esta vida no hay otra
No haber sido la creación reversa
Que la muerte fuera más corta
Y una eternidad la vida
Si nacimos pa´vivir
No pa´morirnos
Quién habrá sido el fulanito
Que nos acortó el camino?
Brindo por eso!
Puchas que le salió bonito
Ahora sírvanos tinto y del otro
No se olvide que aquí los poetas
Somos nosotros
Traiga sánguches de chunchules
Y guatitas
Que han de llorar por nosotros un día
Los ojos azules que amamos
Y que con el tiempo abandonamos
Por culpa de nuestras crías.
¡Chile país de poetas y terremotos
Afirmen la mesa
Que no puedo escribir con tanto
Movimiento telúrico!
Compadrito, si agacharse no le importa
Se dará cuenta que esta mesa
Tiene una pata más corta,
Eso se arregla con una tapa
Póngala donde corresponde
Y se ajustan las cuatro patas.
Puchas que es diablo y refinado
¿Aprendió a escribir en un barco?
Mire que lo hallo navega´o.
A mí me extraña su pereza
No había conocío a un roto
Que le ganara una mesa.
Yo les avisé cuando iniciamos la fiesta
¡Es coja, la mesa es coja!
Y ustedes eligieron esta
Ahora apechuguemos.
No me hagan más caso
M´hijita sirva llenos los vasos
Y tráigase unos nuevos
Que ya quebramos cuatro
Con tanto zangoloteo.
Ustedes ya han hablado mucho
Sepan que yo más que decir escucho
Pero ahora me explayo,
Una mesa deficiente
No es suficiente
Para que yo pueda rendirme
Si de escribir se trata
Aquí y en la quebrá del ají
Lleno hojas y en lo posible
También rayo murallas
Me crié en el campo
En medio de ríos y sauces
Cuando aprendí a escribir
Me dio por la poesía
Escribía todos los días
Trabajando de sol a sol
Con el cuero curtío
Soñaba con otros mundos
Mejores, menos sufríos.
Junto a la Rosalba
Buena yegua de tiro
Tierra ajena araba
Con mis pies llenos de ella
En cada recodo escribía mis versos,
Apoyado en el lomo
O en la dura herramienta
Germinaban mis poemas.
El que se queja por una mesa que baila
Ha de ser muy finito
Hijito de mamá
O mariconcito…
¡Epale, colega !
El discurso insano
Sólo malgasta saliva
Mejor será que nos cuente
En qué se basa su semilla.
Yo me fijo en las libélulas
Mal llamadas matapiojos
También en las lechugas
Los tomates, los porotos
En las hortensias
Con sus flores variadas,
Los líquenes
Los aromos
La tierra usurpada
En la fuerza de los ríos
La tristeza de la lluvia
En las noches sin luna
En el día y sus colores
En las lomas, los gavilanes
El año, sus estaciones
En los perros, las gallinas
Los zancudos, los gorriones
En las bandadas de golondrinas
Las mujeres y los peones
¡Yo soy puro campo!
Cuando estire la pata
Que mi cajón sea de araucaria
Pa´irme oliendo los pinos
En medio de la oscuridad
Por senderos de troncos secos
Que conducen al más allá
Ahora sírvanme una caña de vino blanco
Que el tinto me está mareando.
Ya se puso trágico
¡Si parecen poetas pobres!
Lo que es yo, no sé qué hago aquí
Creo que soy distinto
Por el mundo de las diferencias
A usted le pregunto
Dónde aprendió a escribir
Si es que no lo apresuro…
Si mi respuesta usted busca
Señor con pinta de poeta
Le digo que una mesa coja
No me molesta
Yo tengo la vasta experiencia
De haber escrito en una carreta.
Por caminos de tierra
Con montículos y piedras
Con el vaivén de dos ruedas
Que parecían ser cuadradas
En cada salto me fluía
Un poema de rima compleja.
En medio de cerros y volcanes
Mi padre tiraba del yugo
Iba escribiendo mis versos
Siendo el mal camino
Mi verdugo.
Una pata coja para mí no es na.
Con una tapita la reparo
Cual carpintero de caminos
No se me escapa ni un suspiro
Yo lo atrapo, yo me inspiro.
Aunque el camino sea largo
Con sus recodos y badenes
Yo escribo en una carreta
Tirada por yunta de bueyes.
Y usted que se ve tan especial
Qué nos puede contar?
A pesar de mi juventud
También poseo vasta experiencia
Recuerdan que antiguamente
Sólo se viajaba en tren,
Locomotoras celosas
A carbón o madera
Se fue todo a la hoguera
Y murió Ferrocarriles
Los ancianos poetas
También murieron
Yo soy un caso nuevo
Debido al desarrollo de la aviación
Los costos se han hecho democráticos
Aprovechando mis viáticos
He visitado muchos países
México, Estambul, Londres
Buenos Aires,
Portugal y también Pomaire.
Permítanme detenerme en París
De donde vengo llegando
Invitado por Marceau,
Un famoso poeta del Mudismo
Para participar en cierta feria
Mundial del Libro.
Todo esto bajo la enorme torre Eiffel.
Sabían ustedes que el mismo señor
Que inventó dicha torre
Levantó en Santiago
Un memorable galpón?
Este ingeniero cuyo apellido, eh…
No recuerdo
Fue una especie de poeta
El escribía con fierros
Eso hace una diferencia.
Se llamaba, ah… ya me acordaré.
He escrito algunos libros
Sólo de eso vivo
Y los presenté en la exposición
De este país de Europa.
Han de saber que no vendí ninguno
Para devolverme
Tuve que vender mi ropa.
Así somos los artistas
Grandes ante el fracaso
Nada de esto me apena
Escribo con alegría
Esa es mi poesía… digo
Filosofía.
Ahora me acordé
El apellido de tan magnánimo constructor
De la torre Eiffel es…
Su nombre hacia mi lengua corre
Ustedes han de conocerlo
El gran arquitecto… Latorre,
Impulsor de enormes eiffeles.
Perdonen este lapsus
Mi memoria es delicada
El olor de esta picada
Me ha afectado bastante
Ahora sírvanme un trago
Ojalá sea whisky
Para borrar de mis senos
Tanto aire picante
De este lugar tan triste.
Permítanme una palabrita
Que quiero hablarles bien claro
Ustedes poetas machistas
Creo se han olvidado
Que no todo es masculino
En este mundo tan injusto
Sepan que nosotras
La parte femenina
Aportamos con nuestro grano
Dando mucha sal a la vida
Y no se crean el cuento,
Que nadie de la verdad es dueño
Como ustedes viven en las nubes
Voy a bajarlos de sus sueños.
Se ufanan de ser perfectos
En el ámbito del arte
Ahora les alumbro la ceguera
Hablando claro de mi parte
En la poesía, la prosa
La novela
Ustedes pueden decir mucho
Pero yo les doy escuela
Si apenas pueden escribir
Porque la mesa se menea
Díganme qué van hacer
Cuando tengan que ir a la pelea?
Sin embargo, me quito el sombrero
Por este joven que sobre su yegua
Escribe poemas
También por el hombre
Que se inspira
Arriba de una carreta.
Del señor que pasa volando
No lo envidio
Volar a mí me aterra
Honestamente le pido
Que ponga los pies en la tierra.
No por mucho viajar se llega más lejos
Como dicta la realidad
El hombre que vive sano
Igual se muere de viejo,
Es cosa de apreciar.
En esta cantina del averno
No son los únicos poetas
Aunque les duela el alma
Tienen que saberlo…
Poeta también soy yo
Vuestra humilde servidora
Bajo este delantal
Que baña mis curvas matadoras
Tengo trabajando un corazón
Y más arriba un cerebro
Para ordenar mis pensamientos
Les mostraré mi humilde letra
Y vayan cerrando la boca
Que se les va a llenar de moscas.
Se lamentan escribiendo
Sobre sus pesares
No me hagan reír
Que a mí me sobran los males.
Trabajo toda la noche
Entonces, cuándo escribo?
En todo momento
Cuando sirvo los vasos
Cuando lavo este vestido
Cuando amamanto a mi hijo
Mi ángel recién nacido.
Reúno el aceite y el vinagre
Hago pan con tibia masa
Lavo copas y platos
Con mis manos en lavaza.
Nací con la rima en el habla
Me acusa el sonsonete
Cuando estaba pariendo
Yo leía a Benedetti
No me vengan con filete
Si no tienen pelado el lomo
A los poetas como ustedes
Con limón y sal los como.
¡Bravo, bravo..!
A esta señora la aplaudo
Al lado suyo, usted lo dice
Somos simples lobos aullando
Estoy impresionado
Aunque se mueva mi mesa
Ahora señores les pido, háganme un favor
Pónganla en cuatro patas
Para mí será un honor.
No me miren con esa cara
Les hablo de la mesa
Alguien la volcó
¿Por qué no la enderezan?
Como soy el menos hablado
Les voy a explicar
En vez de decir cosas
Me he dedicado a tomar
Sepan que soy poeta
De la tierra y el agua
Me crié en las carboníferas del norte
Y en el mar salado
De Rancagua. Ciudad de batallas
Y desastres
Allí me compro la ropa
A medida me la hacen.
Si la geografía no me falla
¡Utas! Que queda lejos la playa.
Siento la lengua floja
Mejor duermo apoyado
En esta mesa coja.
(Los cuatro poetas borrachos
No se sostienen en pie
La señora que los atiende
Los trata como a críos
Ya se quisieran esta madre
Qué mujer con tanto brío.
Se han percatado de algo
Poetas citadinos?
Por un lado la cordillera
Por el otro el amplio océano
Apreciamos los blancos montes
Mas, dónde la brisa
Que respiran los marinos?
Cuatro poetas mareados
Se encaminan rumbo al mar
Cuatro poetas sedientos
Que no quieren beber más
Los poetas inexpertos
Ya han llegado a puerto
Danzando en suave arena
Se recuerdan de Gabriela,
Del mar y sus sabores
Del jurel y el pejerrey
Van cantando van cantando
Imitando a Neftalí…
Pasa una gaviota
Surcando el nuevo cielo
Desnudos en la arena
Se entregan al grato sueño.
Más tarde despertarán
En oscura comisaría.
Una hermosa mujer
De traje gastado
Acaba de pagar la fianza
A cuatro poetas borrachos.
Luis Pavez / 29-5-09

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